LEVANTAMIENTO DEL VELO CORPORATIVO – Extensión de la responsabilidad a los accionistas

por | Jul 9, 2021 | Societario

Muchas personas al emprender un “negocio” deciden crear una sociedad, y la razón radica en que así se traslada el riesgo hacia la persona jurídica que se crea; pues ya no sería el o los socios quienes asumen la responsabilidad y obligaciones en el giro del negocio, sino la sociedad en sí misma.

Como bien sabemos, con la constitución de sociedades como la SAS, se crea una nueva persona (la sociedad) que tiene personería jurídica y su patrimonio propio, siendo completamente independiente de la de cada uno de los socios que la integra.

La sociedad, al ser una persona, tiene la capacidad de ser titular de derechos y obligaciones, tanto frente a los socios que la constituyen como frente a terceros.

Se dice que las sociedades son una ficción jurídica, pues éstas existen no como personas físicas sino como institución, la cual no podemos ver ni tocar pero que definitivamente existe. Ahora bien, aunque la sociedad es una persona independiente ésta siempre estará conectada a sus socios, pues se manifiesta a través ellos; son los socios quienes, a través de los órganos de administración, analizan las situaciones y toman las decisiones por la sociedad.

Con esto en mente, algunas de las dudas que se podrían llegar a presentar son: ¿Hasta qué punto llega esa conexión de los socios y la sociedad? ¿Si son los socios los que efectivamente toman las decisiones, deberán ellos responder por las obligaciones y responsabilidades de la sociedad? 

Para poder diferenciar entre los socios y la sociedad, ya como persona capaz de ser titular de derechos y obligaciones, existe otra ficción que es lo que conocemos como El Velo Corporativo o Velo Societario.

El velo corporativo es entonces la separación del patrimonio y responsabilidad de los socios, del patrimonio y responsabilidad de la sociedad, lo cual constituye una garantía para los socios.

No obstante, esta garantía se ha visto cuestionada ya que se han dado situaciones de abuso societario contra acreedores de la sociedad y de los propios socios; es por ello que se han ido configurando excepciones en las que se levanta ese velo corporativo de manera tal que los socios deban responder con su propio patrimonio ante los acreedores; es decir, esa separación entre la sociedad y los socios deja de existir y se extiende la responsabilidad a estos últimos.  

En esta oportunidad queremos dar a conocer algunas situaciones por las que se levanta el velo corporativo y se extiende la responsabilidad a los socios, a través de la acción denominada “DESESTIMACIÓN DE LA PERSONALIDAD JURÍDICA”.

¿DÓNDE ESTÁ PREVISTA LA DESESTIMACIÓN DE LA PERSONALIDAD JURÍDICA?

En el artículo 42 de la Ley 1258 de 2008 dispone de manera expresa las situaciones en que se hace a un lado (desestima) la personalidad jurídica de la sociedad y se extiende la responsabilidad hacia los socios.

DESESTIMACIÓN DE LA PERSONALIDAD JURÍDICA DE LA SOCIEDAD

Levantamiento del Velo Societario

Según lo dispuesto 42 de la Ley 1258 de 2008, habrá desestimación de la personalidad jurídica de la sociedad:

 

CUANDO SE UTILICE LA SAS EN FRAUDE A LA LEY O EN PERJUICIO DE TERCEROS.

Asimismo, establece la norma que además deberá determinarse que los accionistas y los administradores hubieren realizado, participado o facilitado los actos defraudatorios.

La Superintendencia de Sociedades en sentencia de abril del 2021, en el proceso No. 2020-800-00006, al hacer su análisis de la desestimación de la personalidad jurídica, explica este supuesto legal en que procede el levantamiento del velo corporativo, y expone: 

  • Por un lado, en hipótesis de fraude o abuso de orden societario, las autoridades judiciales pueden hacerle extensiva a los accionistas de una compañía la responsabilidad por obligaciones sociales insolutas.” (negrillas fuera del texto)

  • Por otro lado, es posible considerar inoponible la personalidad jurídica independiente de una sociedad, cuando este atributo ha sido usado con el fin de soslayar una restricción legal, caso en el cual es posible imputar directamente las actuaciones fraudulentas a los accionistas involucrados.” (negrillas fuera del texto)

Vemos pues que, se trata de situaciones en las que se vulnera el principio de la buena fe contractual y se utiliza a la sociedad (cuya responsabilidad se limita a su patrimonio) con el propósito de defraudar los intereses de terceros, es decir, el fin perseguido no es ni constitucional ni legalmente válido, con lo cual el ordenamiento jurídico lo que busca es hacer responsables a los socios que actuaron de tal manera, exigiendo a éstos la reparación del daño causado.

La justificación entonces, para desconocer la personalidad jurídica de la sociedad y extender la responsabilidad a los socios, radica en esas actuaciones maliciosas, desleales o deshonestas de los accionistas que generan el daño a terceros.

En ese orden de ideas, la Superintendencia de Sociedades, como juez societario, ha llegado a extender la responsabilidad de los socios respecto a obligaciones de la sociedad, así por ejemplo, tenemos:

Sentencia 2020-01-543527 del 14/10/2020.

 

La Supersociedades, de manera excepcional, extendió la responsabilidad a los accionistas de una compañía cuyos activos y negocios fueron trasladados intencionalmente a otra sociedad mediante operaciones con vinculados y sin contraprestación alguna, con el fin de evadir una obligación social.

Sentencia 800-55 del 16/10/2013.

En esta sentencia, la Delegatura censuró la interposición de compañías para evadir limitaciones previstas en el régimen legal en materia de Incentivos a la Capitalización Rural.

Según expresó la sentencia, “el Despacho no permitirá, bajo ninguna circunstancia, que los empresarios se refugien detrás de personas jurídicas societarias para eximirse del cumplimiento de aquellas normas que consideren inconvenientes o desatinadas”.

Las pruebas aportadas en el proceso permitieron concluir que la estructura del Grupo Empresarial demandado no obedeció a una finalidad legítima de negocios, sino que ese artificioso entramado societario fue el instrumento que permitió burlar las limitaciones contempladas para el otorgamiento de Incentivos a la Capitalización Rural; concluyendo que a pesar de conocer el alcance de las restricciones anotadas, los accionistas del Grupo Empresarial demandado recurrieron a la figura de la interposición societaria con la finalidad específica de evadir los topes legales correspondientes.

Como consecuencia de la utilización ilegítima de las sociedades involucradas, el Despacho declaró la inoponibilidad de la personalidad jurídica de las compañías en cuestión. En pocas palabras, la Supersociedades reconoce que existe el Grupo Empresarial y las sociedades que lo constituyen, pero declaró que esto no produce efectos frente a la obligación que querían evadir con lo cual se puede exigir el pago directamente de los socios o miembros que la componen, sin que éstos puedan alegar la limitación de responsabilidad.

Sentencia 2018-800-00094 del 15/10/2019.

En esta sentencia, la Supersociedades declara inoponible la personalidad jurídica al tener pruebas suficientes de que el demandado se valió de la personalidad jurídica independiente de la S.A.S. para fines contrarios al ordenamiento jurídico, de manera específica, para evadir el cumplimiento de las órdenes judiciales impartidas por el Juzgado 19 Civil del Circuito de Bogotá D.C. dentro del proceso ejecutivo, así como por el Juzgado 10 de Familia de Bogotá D.C. en el proceso de cesación de los efectos civiles del matrimonio católico; en ese orden de ideas, también se declara la nulidad absoluta de los actos realizados por el demandado para evadir las órdenes antes mencionadas, debiendo entonces cumplir con ellas tal cual lo ordenado por los jueces respectivos.

 

Sentencia 2017-800-00288 del 9/08/2019. 

En este caso se resuelve desestimar la personalidad jurídica de la compañía demandada y además declara solidariamente responsables a los accionistas pues se logró determinar con las pruebas aportadas que se utilizó la sociedad como instrumento para cumplir sus propias finalidades y defraudar a los acreedores; de manera específica, la Supersociedades encontró que utilizaron la compañía para evitar el cumplimiento del pago de las cesiones de estabilización de precios a la demandante.

En este caso quedó en evidencia que, no solo hubo una extracción irregular de recursos y activos de la compañía sin contraprestación alguna por parte de su anterior accionista único, sino que además se realizaron modificaciones en los contratos esenciales para la operación económica de la sociedad, para que el sujeto pasivo de la contribución parafiscal “cesiones de estabilización de precios” dejara de serlo.

Las pruebas aportadas en el proceso, llevaron a concluir a la Supersociedades que, las circunstancias condujeron necesariamente a que la compañía no generara el flujo de caja necesario para pagar sus obligaciones insolutas y a que en esa medida los acreedores se vieran defraudados.

¡DESESTIMAR LA PERSONALIDAD JURÍDICA DE UNA SOCIEDAD NO ES TAREA FÁCIL!

Levantar el velo corporativo no es algo que se tome a la ligera, además como podemos ver en la legislación no existe una norma que defina de manera taxativa las causales que darían origen a la desestimación de la personalidad jurídica, sino que corresponde al juez analizar en el caso concreto y con base en las pruebas allegadas al expediente, determinar si los hechos objeto del proceso implican la utilización de la sociedad en fraude a la ley o en perjuicio de terceros.

Por otra parte, al tratarse de una medida excepcional, al demandante que propone la desestimación le corresponde una alta carga probatoria; y es que no podría ser de otra forma, ya que la sanción a imponer puede conducir a la derogatoria temporal del beneficio de limitación de responsabilidad, una de las prerrogativas de mayor relevancia en el ámbito del derecho societario.

Ahora bien, dada la dificultad de verificar, con suficiente certeza, la utilización de la figura societaria para evadir fraudulentamente el pago de la correspondiente obligación, en muchas ocasiones la Supersociedades ha negado la desestimación de la personalidad jurídica de la sociedad. Por ejemplo, tenemos casos como:

Sentencia 2020-800-00006 del 14/04/ 2021.

En esta sentencia, la Supersociedades determinó que los elementos de juicio disponibles eran insuficientes para concluir que los administradores y accionistas demandados promovieran actos defraudatorios con la intención premeditada de evadir el pago de la obligación invocada.

Aunque la obligación y su incumplimiento se encuentran acreditados en el expediente, durante el curso del proceso no se probó que existiera un uso abusivo de la figura societaria.

Sentencia 2018-01-320178 del 12/07/2018.

En este caso, la Supersociedades al hacer su estudió concluyó que no hubo pruebas suficientes para determinar que la constitución de la S.A.S. demandada y la adquisición de dos inmuebles por parte de ésta, constituyeran actos defraudatorios realizados por sus accionistas en perjuicio de los demandantes quienes eran acreedores de aquéllos.

Además, resaltó el despacho que “la simple diversificación del riesgo en la estructuración de negocios está permitida por la legislación mercantil, sin que por sí misma pueda ser considerada como una vía para perjudicar a terceros. Al respecto, debe resaltarse que la acción de desestimación de la personalidad jurídica opera respecto de una sociedad o sociedades utilizadas indebidamente con el ánimo de defraudar a terceros o de soslayar las restricciones previstas en la ley, lo cual no puede deducirse de la constitución de varias personas jurídicas, por la simple forma en al cual se distribuyen los riesgos y las actividades comerciales dentro de estas

Sentencia 800-29 del 20/04/ 2017.

La Supersociedades, estudió la posibilidad de que la compañía demandada hubiese sido utilizada para hacer inviable el pago de una obligación a favor de la demandante, a través de la constitución y posterior cancelación de un fideicomiso civil, la venta de los bienes fideicomitidos y la enajenación de otros activos. Con todo, el Despacho desestimó las pretensiones de la demanda al encontrar que la labor probatoria no fue suficiente para acreditar lo alegado.

Sentencia 800-97 del 12/10/2016.

En esta sentencia la Supersociedades explicó que los demandantes no lograron acreditar que los demandados se valieron de la compañía para frustrar u obstaculizar el cobro de los pasivos sociales invocados, los que además, se encontraban respaldados por garantías prendarias e hipotecarias; con lo cual, desestimó las pretensiones ya que no se pudo verificar, con suficiente certeza, la utilización de la figura societaria para evadir fraudulentamente el pago de la correspondiente obligación.

EFECTOS DE LA DESESTIMACIÓN DE LA PERSONALIDAD JURÍDICA

Además de levantar el velo corporativo desestimando la personalidad jurídica de la sociedad, la Superintendencia de Sociedades, en su sentencia, podrá:  

  1. Determinar que los accionistas y los administradores que hubieren realizado, participado o facilitado los actos defraudatorios, respondan solidariamente por las obligaciones nacidas de tales actos y por los perjuicios causados.
  2. Declarar la nulidad de los actos defraudatorios.
  3. Condenar al pago de indemnización a que haya lugar por los posibles perjuicios que se deriven de los actos defraudatorios.

¿ANTE QUIÉN SE TRAMITA EL PROCESO DE DESESTIMACIÓN DE LA PERSONALIDAD JURÍDICA?

La SUPERINTENDENCIA DE SOCIEDADES tiene la facultad jurisdiccional para conocer y decidir sobre la declaratoria de nulidad de los actos defraudatorios y la desestimación de la personalidad jurídica de las sociedades.

Por otra parte, para reclamar la indemnización de los perjuicios ocasionado por los actos defraudatorios, el proceso indemnizatorio se puede tramitar ante:

  • Superintendencia de Sociedades
  • Juez Civil del circuito especializado, y a falta de estos, por los civiles del circuito del domicilio del demandante.

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