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¿Requiere Personal para el Desarrollo de una Obra o Proyecto? El Contrato de Trabajo por Obra o Labor es la Solución.

por | Sep 24, 2021 | Laboral

Existen diferentes maneras de vincular personal, teniendo entre ellas los contratos laborales en sus diferentes modalidades y los contratos de prestación de servicios.

 En muchas ocasiones, particularmente en las labores asociadas a obras o proyectos, quien requiere de la ejecución de un servicio piensa en contratar prestadores de servicios, bajo el entendido de que se trata de labores puntuales que no se extenderán en el tiempo. Sin embargo, esta concepción errónea expone a la empresa a riesgos por la inadecuada utilización del contrato de prestación de servicios, lo que se traduce en pérdidas económicas para el contratante.

 En nuestra práctica jurídica y de asesoría empresarial, hemos evidenciado que la elección del contrato de prestación de servicios para el desarrollo de obras o proyectos se da, en gran medida por la falta de conocimiento sobre la existencia del contrato laboral por obra o labor, ya que el contratante tiende a pensar que las únicas modalidades de contrato laboral con las que cuenta son el contrato a término fijo y el contrato a término indefinido, que no se ajustan totalmente a la naturaleza de las necesidades del contratante. En este sentido, explicaremos lo que tiene que saber sobre el contrato de trabajo por obra o labor y le ayudaremos a identificar cuándo sí y cuándo no utilizar el contrato de prestación de servicios para el desarrollo de obras o proyectos.

I. EL CONTRATO DE TRABAJO POR OBRA O LABOR

Se encuentra regulado en el artículo 45 del Código Sustantivo del Trabajo, siendo su principal característica que se suscribe para ejecutar una actividad específica y que, su duración depende exclusivamente de la obra o proyecto a desarrollar. Es por esto que tradicionalmente se le ha vinculado a industrias como la petrolera o la de construcción, sin que ello signifique que su utilización es exclusiva a estas.

En efecto, la estructuración de proyectos como buena práctica de gestión y administración, toca cada vez más otros sectores, con lo cual, las empresas requieren personal para la ejecución de tareas específicas que culminan a la par con el proyecto, y es allí donde la figura del contrato de trabajo por obra o labor presta especial importancia. No obstante, la utilización de esta figura contractual requiere la observancia rigurosa de algunos requisitos.

Contrato Escrito

Este contrato puede ser celebrado de manera verbal o escrita, no obstante, para efectos probatorios, es pertinente que siempre medie un contrato escrito donde se introduzcan las obligaciones de las partes, además de establecer la modalidad del contrato, ya que, de no haber un acuerdo expreso sobre este punto, el contrato se entenderá celebrado a término indefinido.

Inexistencia de Prórrogas o Renovaciones

Como la duración del contrato está atada a la duración una obra, proyecto o contrato, las prórrogas o renovaciones carecen de sentido y desnaturalizan el contrato por obra o labor, convirtiéndolo en un contrato a término indefinido.

Duración Determinable

Contrario a lo que sucede con el contrato a término fijo, la duración del contrato de obra o labor no está determinada pero sí es determinable y ello debe constar en el contrato.

Inexistencia de Prórrogas o Renovaciones

Al no haber una duración determinada, el preaviso de un mes, obligatorio en los contratos a término fijo desaparece. No obstante, se recomienda entregar una carta al trabajador informando la terminación del contrato y de la obra o proyecto en virtud del cual se originó.

Especificación de la Obra o Labor Contratada

Es necesario que en el contrato de trabajo se describa claramente la obra o labor contratada, para lo cual:

– Conviene indicar el contexto en el que se origina y desarrolla el contrato, es decir; si se trata de una obra, de un proyecto, o del cumplimiento de un contrato que el contratante tenga con un cliente, etc.

– Es posible acordar que el contrato de trabajo esté ligado a un porcentaje o avance de la obra o proyecto.

-El contratante no puede dar órdenes al trabajador para ejecutar labores en otra obra o proyecto distinto al que se especificó en el contrato.

Anotado lo anterior, conviene resolver algunas de las preguntas más frecuentes sobre este tipo de contrato:

¿Cuáles son los derechos del trabajador en un contrato de obra o labor?

Al ser de naturaleza laboral, el trabajador tiene los mismos derechos que tendría un trabajador contratado a término fijo o indefinido, es decir, el pago de prestaciones sociales y seguridad social compartida de conformidad con los porcentajes establecidos por la ley.

¿Y si el empleador desea terminar el contrato antes de la finalización de la obra o proyecto?

El empleador siempre podrá dar por terminado el contrato antes de la finalización de la obra o proyecto sin lugar a indemnización, cuando se trate de justas causas, según lo establecido en la ley.

Ahora bien, la indemnización será obligatoria cuando la terminación anticipada se produzca sin justa causa. En este caso, la indemnización equivale al tiempo que faltare para cumplirse el contrato (por ende la obra o el proyecto) y no puede ser inferior a 15 días.

¿Puede el empleador ordenar la prestación del servicio en una obra o proyecto diferente del que se estableció en el contrato?

No. En caso de hacerlo, se desnaturaliza el contrato y, como consecuencia, para la ley, se tratará de un contrato a término indefinido.

¿Cuáles es el período de prueba en los contratos de obra o labor?

Aplica el mismo criterio del término máximo para el periodo de prueba, es decir, mínimo un (1) día y máximos dos (2) meses.

¿Qué sucede si finalizada la obra o el proyecto para la cual fue contratado el trabajador, el contratante requiere nuevamente de sus servicios?

Es necesario volver a contratar al trabajador, evaluando nuevamente la modalidad de contrato que se ajuste a las actividades que se pretenden contratar, y que permitan diferenciarlo del contrato anterior. En este sentido, si se requiere al trabajador para otro proyecto, es pertinente la firma de un nuevo contrato de obra; si por el contrario, el empleador observa la necesidad de que el trabajador labore para diferentes obras o proyectos, quizás prefiera realizar un contrato a término indefinido.

 Por lo anterior, con la firma del nuevo contrato, el empleador deberá proceder con las obligaciones que le corresponden como si se tratase de un nuevo trabajador, por ejemplo, la realización del examen médico ocupacional de ingreso.

II. ¿CUÁNDO SÍ Y CUÁNDO NO AL CONTRATO DE PRESTACIÓN DE SERVICIOS PARA EL DESARROLLO DE OBRAS O PROYECTOS?

De manera general y sin que esto sustituya la adecuada asesoría de un abogado, el criterio que permite responder esta pregunta es la subordinación. Así, será viable jurídicamente acudir a la prestación de servicios cuando no hay subordinación y será obligatorio acudir a un contrato laboral cuando exista subordinación.

Tanto en los contratos laborales (con independencia de su modalidad) como en los contratos de prestación de servicios, se contrata la actividad de una persona. Sin embargo, las cargas económicas y obligaciones legales que asume el beneficiario de dicha actividad, son diferentes según se trate de un contrato de trabajo o de un contrato de prestación de servicios y esto se debe a que su naturaleza es diferente.

Por esta razón, la legislación laboral[1] , en su afán por proteger al trabajador, ha establecido que la concurrencia de los siguientes elementos, determina la existencia de un contrato de trabajo, sin tener en cuenta la voluntad de las partes, el nombre del contrato o su clausulado:

1. 

Prestación Personal del Servicio.

2.

Subordinación.

3.

Retribución del Servicio

Como consecuencia de lo anterior, la diferencia entre un contrato laboral y uno de prestación de servicios, radica esencialmente en que en este último no existe subordinación.

 En este orden de ideas, se trate o no de una obra o proyecto, siempre que exista subordinación debe optarse por un contrato laboral, y no por uno de prestación de servicios. Sobre este punto, si quien contrata el servicio da órdenes, asigna funciones y horarios o da instrucciones precisas, poco importa si la necesidad del servicio es corta o puntual, el contrato de prestación de servicios no es la figura adecuada, ya que, ante una eventual demanda, el contratante (y verdadero empleador) será condenado al pago de todos los salarios y prestaciones que el contratista (en realidad, trabajador) debió recibir durante el contrato, además de los aportes a la seguridad social que en su momento no asumió y las indemnizaciones a que haya lugar, siendo en muchos casos, procesos cuantiosos que desestabilizan de manera importante el patrimonio del contratante.

Recuerde que en González Aldana Abogados contamos con un equipo experto dispuesto a asesorarle en sus contrataciones civiles y laborales, garantizando su seguridad jurídica.

[1] artículo 23 del Código Sustantivo del Trabajo

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